UNIDAD EDUCATIVA MUNICIPAL
''SEBASTIÁN DE BENALCÁZAR''
LOS TERREMOTOS EN SUDÁMERICA
Hoy en día existen
varios movimientos sísmicos en Sudamérica conocidos como terremotos en los
cuales se denomina hipocentro en lo que el sitio en el área de la Tierra,
exactamente sobre el hipocentro se denomina epicentro, además entendemos que
dichos fenómenos ocurren una vez que las placas tectónicas, que son doce, pero
en esta ocasión las placas tectónicas de Nazca, del Caribe y la Sudamericana,
chocan entre sí, debido a esta colisión se origina una gigantesca energía
dentro de la Tierra que posteriormente la sentimos en la tierra ya que es
liberada en ondas que hacen temblar a nuestra superficie terrestre, pese a
todos terremotos que han existido en Sudamérica a lo largo de la historia, las
placas tectónicas siguen en constante movimiento, pero a veces ni se sienten en
la superficie ya que su velocidad es lenta y su magnitud es muy baja, después
de uno de estos fenómenos se siguen sintiendo pequeños movimientos sísmicos a
este suceso se le conoce como réplica y sucede hasta que las placas de Nazca, Caribe
y la Sudamericana se estabilicen, los terremotos aquí en Sudamérica también son
provocados por el Cinturón de Fuego, un ejemplo de esto es el terremoto del
Ecuador en Ambato (1945) y varios en Chile, los terremotos mencionados
sucedieron en lugares cercanos a volcanes.
Nos enfocaremos en
Chile, un país que en el año 1960 sufrió de uno de los terremotos más fuertes
de la historia y del mundo. A pesar de que este terremoto se enfoca en
Valdivia todo comenzó en la ciudad de Concepción, la que sufrió el primer
terremoto el 21 de mayo, un día antes del lamentable suceso que azotó a
Valdivia. Un domingo 22 de mayo de 1960, exactamente a las 15:11 horas en la
ciudad de Valdivia ubicada en el sur de Chile ocurrió un breve temblor, el cuál
luego de unos segundos se convertiría en el terremoto de mayor magnitud
registrado en la historia, duró aproximadamente 8 minutos. El terremoto tuvo
una magnitud de 9,5, la tierra comenzó a remecerse como nunca antes, se dice
que liberó energía equivalente a 20.000 bombas de Hiroshima, pasado unos 15
minutos el terremoto ocasionó un gran y destructible tsunami con olas
superiores a los 15 metros que arrasó y causó devastación a buena parte del sur
del país destruyendo así lo poco quedaba, se sentía como si se fuera acabar el mundo.
Este terremoto llegó a ser tan fuerte e impactante para los ciudadanos que
algunos llegaron al punto donde creían que se trataba de un misil.
Y como si esto no fuera suficiente 33 horas más tarde se dio la drástica
noticia que el complejo volcánico Cordón Caulle había entrado en erupción,
completando así el gran terrible. Luego del gran terremoto se
calculó que fallecieron alrededor de más de 1.600 personas, hubo 3.000 heridos
y lastimosamente acerca de 2 millones de personas se quedaron sin
hogar, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos. Algunas personas
relataron lo que sucedió, por ejemplo: Ana Puentes sobrevivió
a sus 19 años. La joven caminaba por Valdivia junto a su amiga cuando notó
que “los adoquines saltaban a una altura de medio metro; las piedras se
levantaban del suelo”. Ella debió correr hasta la plaza central y le
ordenaron sujetarse de uno de los árboles, como le contó a la agencia ‘BBC’.
“Se
movían mucho de un lado al otro, como que barrían el suelo. El momento
culminante del terremoto demoró unos 3 minutos y medio”, recordó Ana.
Después de esta
tragedia ocurrida el mapa de Chile cambió drásticamente, se alteraron los
cauces de los ríos, hubo poblaciones que se hundieron y otras zonas se
levantaron varios metros, algunas llanuras se convirtieron en humedales y se
perdieron miles de hectáreas de campos de cultivo y pastoreo. El terremoto
afectó también a las provincias cercanas, en especial las de Osorno, Llanquihue
y Chiloé, que vieron venirse abajo la mitad de sus construcciones y en algunos
casos como había sucedido en Ancud, se hundieron barrios enteros bajo el mar.
Todos tenemos claro que esta tragedia ha sido irrepetible en estos 60
años después, y esperamos que siga siendo así. Aquel terremoto fue un cambio
drástico y forzado para la supervivencia de los que quedaron, obligándolos a
empezar de cero, forzándolos a aceptar la pérdida de familiares, negocios,
terrenos, animales y sí, también cosas materiales. Cada terremoto ha marcado a
su país, pero este, el de Chile marcó a un mundo entero, conmoviendo a personas
de diferentes lugares y solidarizando a diferentes estados y gobiernos. Debemos
mantenernos muy alerta para este desastre natural que no podemos prevenir,
alistar una mochila de emergencia con lo necesario para sobrevivir y no darnos
por vencidos que juntos podemos salir adelante con esfuerzo y valentía.


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